21/12/09

Frío, frío...





      Se ha estropeado la calefacción y volvemos a encontrar el placer de dormir abrigados bajo varias mantas como cuando la vida no era tan fácil, aunque no sé si más fría.

      Pero cuando llega la mañana  hay que salir a la intemperie de la luz y refugiarse en habitaciones pequeñas; esconderse dentro de algún libro para que la nieve, si llega, no nos busque en el País de Las Maravillas.

      La lectura es buen aislante ante los elementos adversos, ya sean meteorológicos o del cotidiano vivir, e incluso es capaz de calentarnos el corazón, tanto es el poder de la imaginación que se espabila al  transitar otras vidas de tinta y de papel.. Las tapas de los libros, si son de buen cartón, abrigan mucho. Los noctámbulos lo saben. Los vagabundos lo saben. Y también lo saben los pobres de la tierra, que están convencidos de que si La Internacional se editase con tapas duras podrían encontrarle la utilidad de abrigarse con ella. No es que el frío les haya vuelto reaccionarios ni a ellos ni a mí. Pero cuando la gente duerme en las aceras, o al desamparo de un portal cerrado. Cuando recuerdas o sufres otras mil penalidades y desvalimientos, la fé en un mundo más justo y mejor, como que se va perdiendo.

     Yo creo en la Humanidad pero me gustaría que se organizase mejor, que hilara más fino cuando elige a quienes van a ocuparse de organizar el mundo en que vivimos. Me gustaría que las ideas de progreso no fueran solo cosa de dilectantes.

     Hace frío hoy en casa. Hace frío en muchas otras casas siempre. Y no solo en Navidad. Y aunque también hay casas calientes y repletas, quienes las habitan sienten frío. Porque el egoísmo es perfecto cuando se trata de mantener helado el corazón. ¡Ojalá nuestros corazones nunca se hielen con esa clase de frío!

              Chity Taboada Pardo.

18/12/09

Navidad





   Desde hace algunos años, en mi postal de Navidad hay más huecos y este 2009 ha sido especialmente cruel. Entiendo ahora por qué,  a medida que nos vamos haciendo mayores, las Navidades se vuelven color sepia, como las fotografías del pasado y las luces y la música no hacen más que ahondar las cicatrices que nos dejan las ausencias; no nos permiten recordar con tranquilidad, en silencio, a quienes tanto quisimos y ya no están a nuestro lado.

   La foto que hoy pongo aquí, no es de mi jardín. Mis camelias son blancas y crecen a la orilla del mar donde es raro que nieve. Estas flores entre los copos (¿a que están muy bonitas?) vienen desde Chantada, la tierra de mi padre. Allí vi por primera vez la nieve sobre el paraguas de mi abuela que madrugaba para oir misa. Entró en mi cuarto e hizo volar los copos ante mi sorprendido despertar. Mi maravillado despertar. Por entonces el album de mi vida estaba todavía completo.

   Hoy, la nieve, los paraguas y la niñez se guardan en la luz del pueblo familiar, en los rincones asoportalados de sus calles, correteando por la alameda del río Asma que pronto va a encontrarse con el Miño.

   El sábado, en Chantada, en la Ribera del corazón de Galicia, nos reuniremos a comer un cocidito en familia. Taboadas a feixes, dice mi prima Pamen. Es bueno reunirse, aunque haya huecos. Es bueno recordar. Y añorar a los que, estén donde estén, no están con nosotros. Es bueno echar en falta a los que nos faltan y abrazar muy fuerte a los que nos quedan. Eso es lo más importante: Que nunca se nos queden los brazos sin gente querida  a la que abrazar.

                    Chity TaboadaPardo
 

9/12/09

Julio Cortázar

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      Quise elegir una fotografía  o una caricatura de Cortázar para ilustrar este texto de Manuel Vicent, pero no me decidí por ninguna. Al ser todas tan buenas, me pasó como a los niños cuando les das a elegir uno entre una bolsa de caramelos. No saben, no supe, con cual quedarme. Da igual. Todos lo tenemos identificaedo en la memoria con su pipa, su barba y su jersey  de cuello alto, como un capitán de barco varado en el Sena o en el Río de la  Plata. Aunque realmente París fué su ciudad y fué su tumba y sobre todo, fué su casa. Cortázar escribió para los niños que en el fondo éramos, y nos regaló la libertad que no teníamos. Y una nueva forma de jugar a la mariquitilla. A la Rayuela.

     Lo que sigue, es el inicio de una semblanza  de J. Cortázar que Manuel Vicent incluye en su libro Póquer de Ases y que acaban de regalarme. Me gustó tanto que quise compartirlo con vosotros. Pero os aconsejo el libro, que es una gozada. ¡Disfrutadlo tanto como yo!


       "Tenía las piernas demasiado largas para ser ciclista, pero se paseaba por París montado en una bicicleta que había bautizado con el nombre de Aleluya, por aquel París que de buena mañana, con las calles recién regadas, olía a cruasán y a pan caliente. Vivía como un estudiante y no era un estudiante; daba la sensación de estar exiliado y no era un exiliado; queda por saber si Julio Cortázar era realmente argentino y no un desarraigado, que había convertido la literatura fantástica, el jazz, la pintura de vanguardia, el boxeo y el cine negro en su única patria y París en una metáfora, en una cartografía íntima. Si ser argentino consiste en estar triste y en estar lejos, Julio Cortázar hizo de su parte todo lo posible para responder a ese modelo, que cada lector podía armar y desarmar a su manera."


      Todos los chicos de mi generación quisieron ser Cortázar. Todas las chicas quisimos ser La Maga. Y París la meta de  nuestros sueños vagabundos. Todo quedó en una tarjeta postal de Le Pont des Arts enviada desde París durante nuestras "lunas de miel".

                Chity Taboada Pardo.

30/11/09

Lucas



Lucas


El Otoño Ha llenado la plaza de hojas y de niños abrigados que juegan a pisarlas. El Otoño vacía los árboles de gorriones y las fuentes de palomas. Y es raro, porque las palomas, en cuanto ven llegar a un niño agarrado a una bolsa de patatillas o de gusanitos, lo rodean por docenas inmediatamente. Saben que viene la merienda.

   A los niños les encanta jugar y dar de comer a los pájaros. Incluso en otoño. Pero los pájaros están más alegres cuando hace sol y se inunda la plaza de luz. En cambio, a los niños, les da lo mismo. Son felices durante las cuatro estaciones con tal de salir a la calle a jugar: con los charcos que deja la lluvia, con el rayo de sol que se refleja en la fuente, con la luz... ¡La luz brilla siempre en los ojos de los niños cuando juegan!

                                ¡Me encantan los niños! ¡¡Me encanta Lucas!!

   Lucas tiene ojos de pillastre y rizos de Principe Feliz, aquel al que Oscar Wilde inventó tan infeliz y tan  hermoso.

   Lucas es también muy bonito. Y está contento siempre, aunque llore algunas veces, porque la felicidad y las lágrimas coexisten con frecuencia, en niños y en mayores.

   Lucas abre mucho los brazos para dejarse abrazar y sonríe cuando dice hola y para decir adios.

   Pero a pesar de todas estas cualidades, Lucas tiene también sus rarezas. Rarezas de dos añazos. Así que este verano que acaba de irse, se le acercó en la plaza una amiguita muy poco mayor que él y mucho más espabilada, porque era una niña y las niñas son-somos a cualquier edad, listísimas.

   Quería la pequeña jugar con Lucas, pero Lucas se negó en redondo, quien sabe por qué capricho momentáneo.

   La niña se le quedó mirando medio segundo, ladeó la cabeza para mirarlo desdeñosamente y le soltó convencida y rotunda:

                                                  ¡Ya me quererás..!!!

   A Lucas, por un momento, se le puso cara de tonto.

   A nosotros, también.

   Era verano.
  
   Era en Pontevedra.

   Hacía sol.

   Las palomas se comieron las patatillas de los niños porque ese era el juego.

   Esto lo cuenta la abuela de Lucas el último día de Noviembre.
 

                                   Chity Taboada Pardo.

 


                                
    







29/11/09

Mal tiempo y otros males



 



       La playa, mi playa, tan larga, tan ancha y tan atlántica, arrastra hoy un velo de novia que le ha traído la marea y cuya blonda cubre por completo el arenal. Las olas son como géiseres de alta espuma al chocar contra el pico de Monteferro;  la mañana pasa del gris plomo al azul más azul en unos minutos y un blanco trasatlántico  navega hacia Lisboa por el camino del mar.

       Está el sol veleidoso en un voy, me mojo y vuelvo a esconderme detrás de las nubes. Y es que, cada vez que asoma, un chaparrón de agua helada lo deja pingando.

       "Peor para el sol", cantaría Sabina (aunque en otro contexto y por otros motivos) , y si el tiempo continúa así,  tendrá que ponerse el chubasquero para levantarle la falda a la luna. Si es que la luna acude a su cita, con este temporal.

     No hay gaviotas. Cuando las cosas se ponen difíciles, las gaviotas buscan refugio y no salen hasta que escampa. Entonces sí; entonces vuelan presurosas y caen en picado sobre los desechos que haya dejado la tormenta. Son pescadoras las gaviotas, y saben bien que a río revuelto...

     Siempre es lo mismo. Nos parecemos todos, hombres y pájaros, a la hora de sacar provecho de cualquier naufragio, ya sean barcos, o caracolas o cangrejos o tristezas.

     ¿Veis? Vuelve a estar gris. La palmera intenta meterse por la ventana, y amenaza granizo el cielo.

     Me he venido al otro lado de la casa. De espaldas al mar, escribo estas cosas que suenan a mar. Porque, aunque no se vea, el mar se oye siempre aquí, igual que uno oye siempre el sonido del corazón dentro del pecho. El tic-tac de la vida.

    En realidad hoy pensaba escribir sobre otras cosas. Pensaba escribir sobre fascismo y sobre pornografía. O sobre la relación que existe entre ambas actitudes. Nunca se me habría ocurrido relacionarlas hasta que leí algo en el post de un amigo. ¡¡Magnífico post, magnífico amigo e increíble escritor!!!

    Y es que la estampa de un fascista en pie ante la pantalla de un cine, saludando brazo en alto y llorando emocionado, supongo que con fondo musical de Wagner, al paso de unos tanques y desfile de soldados armados para pisotear la Libertad, para disparar contra la Primavera. Aquella emoción innoble, digo, me pareció no solo pornográfica. Me pareció incluso escatológica.

    Este amigo, que lo es muy querido, ha suprimido la entrada de su blog. Y yo se lo agradezco porque era buena.  Pero no tan buena para que mereciese ser escrita por quien está destinado a cosas mejores.
  
                            Chity Taboada Pardo.

19/11/09

Poema

 
        Yo ya sé que nos queda
         de cuanto hemos amado
        tan solo el desamor,
        y es algo tan difícil
        dejar que se termine
        esa pena de amar,
        que no es más que la huella
        que el amor fue dejando
        en nuestra vida,
        que siempre pretendemos
        que el dolor no se vaya
        y lo prendemos,
        en la solapa roja del corazón,
        para sentirnos vivos
        y para no olvidar
       que una vez nos amaron.
  
                 Chity Taboada Pardo.
 
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8/11/09

Para mi hija Cristina








    
    



     Alguna vez me quedaré en tu espejo,
     con los ojos abiertos, como ahora,
     mirando con asombro como fluye la vida.
     Hoy es ya primavera por muchísimas veces.
     Pero siempre me causa idéntica sorpresa
     cuando siento que vuelve en los primeros brotes
     de un rosal que florece,
     de un árbol que se nieva,
     de un olor que recuerdo y que huele a ser niña.
    
     Yo quisiera dejarte, para cuando esté lejos,
      todas las primaveras que un día fueron mías:
      alegres, melancólicas, zurcidas de esperanza.
      Todas las primaveras que yo guardé en tu espejo,
      para que tengas siempre mi cariño
      renaciendo a tu lado, una vez, otra vez.

              Chity Taboada Pardo.       (2006)
  

Bagatelas


























  
        
        
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      Pensé por un momento que la vida
      podría ser al fin como un espejo
      de la literatura.

                               Pero no.
     La vida, ya lo sé, nunca desciende
     a escenarios con focos tan intensos
     que dejen ver arrugas en su rostro
     (y esas cortinas rojas, y esa música)
     de ilustre personaje secundario.


                               II

     Como un ángel ya viejo caído de un retablo,
      la vida, a estas alturas, no es tan decorativa
      como antes lo pensábamos. Si es obra del diablo
      o es ficción o es un fraude, es igual, es lo mismo:
      arrastra con nosotros, porque ella va de diva
      bajo el divismo aguado de nuestro narcisismo.
                                                                                  (1983)


           Felipe Benítez Reyes
          
 

27/10/09

GAVIOTAS




     Son las gaviotas, amor,
        las lentas, altas gaviotas.

        Mar de invierno. El agua gris,
        mancha de frío las rocas.
        Tus piernas, tus dulces piernas,
         enternecen a las olas.
        Un cielo sucio se vuelca
        sobre el mar. El viento borra
        el perfil de las colinas
        de arena. Las tediosas
        charcas de sal y de frío,
        copian tu luz y tu sombra.
        Algo gritan en lo alto,
        que tú no escuchas, absorta.

        Son las gaviotas, amor.
        Las lentas, altas gaviotas.


                  Angel González.
    
      

23/10/09

OTOÑO



       Praia das Catedrais (Lugo)


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         ¡Menudo porrazo que nos hemos dado contra el Otoño! Ha sido sin avisar, porque todavía ayer estábamos nadando en el mar, paseando por la orilla al sol de Octubre, compartiendo espacio con las gaviotas, que ya empezaban a mirarnos de reojo.

         .- ¿No se irá esta gente?, se decían unas a otras. Y se atrevían a picotear cerca de las toallas de colores, porque ellas sabían bien que era su turno, en el agua y en la arena.

          Y de golpe, de un día para otro, empezó a llover y hubo que lavar y guardar los bañadores, tirar las cremas que se estropean ,  llenar el cesto con papeles y colgarlo de un clavo en el desván. Repasar las fotos del verano y seleccionar lectura para el invierno. Encender la chimenea del salón para ir tirando a su calorcillo, mientras Pedro se piensa lo de  la calefacción convertido en un adalid del medioambiente.

         .- En casa no hace frío, dice.

           Mientras yo me pongo la chaqueta y dos chales de lana. Pero sé que antes de que se decida,  nos iremos a Vitoria, Pamplona y La Rioja y con un poco de suerte nos acercaremos a Santo Domingo de la Calzada para verlo en otoño, aunque haya que desviarse porque la autovía no pasa por el Camino de Santiago. ¡Menos mal!!!

          A la vuelta, pondrá por fin la calefacción y desde el calorcito del hogar veremos como el viento desfleca los pinos y juega a hacer rodar palomas por el aire. El mar seguirá entrando por las ventanas de mi casa y llamará la lluvia en los cristales copiando a Bécquer. La lluvia copia a los poetas desde mucho antes de que los poetas la rimasen. Desde mucho antes de que hubiera poetas.

        A un golpe de nostalgia, la Navidad estará llamando a la puerta y vendrá Cris a iluminar la entrada del invierno .

        Ahora mismo, corren las nubes por aquí delante y no pasará mucho tiempo antes de que se ponga a llover. Está oscuro el cielo. Está más oscuro el mar. Me está entrando prisa por encender las luces del jardín, respirar un poco de aire mojado y que Runa, la perrilla que Cris deja a nuestro cuidado mientras está en Salamanca, busque su pelota por entre los arbustos y haga un par de "pises" al pie de los rosales ya sin rosas. En pocos días saldrán las primeras camelias, blancas y perfectas, y volverá a tener flores "el patio de mi casa".
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- Nota.- He dejado una foto de la playa de las Catedrales, en Augas Santas, (Rbadeo), para despedir al buen tiempo, y porque es una playa espectacular. Espero que os guste.
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            Chity Taboada Pardo.
                                                         
                                              

             
                         


      

19/10/09

EXCESO DE VIDA

         Desde que te conozco tengo en cuenta la muerte.
         Pero lo que presiento no se parece en nada
         a la común tristeza. Más bien es certidumbre
         de la totalidad de mis días en este
         mundo donde he podido encontrarme contigo.
         De pronto tengo toda la impaciencia de todos
         los que amaron y aman, la urgencia incompartible
         de los enamorados. No quiero geografía
         sino amor, es lo único que mi corazón sabe.
         En mi vida no cabe este exceso de vida.
         Mejor, si te dijera que medito las cosas
         (fronteras y distancias) en los términos propios
         de la resurrección, cuando nos alzaremos
         sobre las coordenadas del tiempo y el espacio,
         independientemente del mar que nos separa.
         Sueño con el momento perfecto del abrazo
         sin prisa, de los besos que quedaron sin darse.
         Sueño con que tu cuerpo vive junto a mi cuerpo
         y espero la mañana en la que no habrá límites.
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                   José Antonio González Iglesias
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(del Libro Eros es más)

8/10/09

MANERAS DE ESCUCHAR UN BLUES


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                                  Foto: Alberto Taboada Pardo
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      Voy a ir poniendo aquí, en este blog, alguna poesía de autores que me gustan y que son casi más de este siglo XXI que del anterior, por la estructura de los versos o por la edad de quienes los han escrito, o por el tiempo en el que fueron escritos. No serán, seguro, los mejores de su producción, ni siquiera los que yo prefiero, pero algo especial los hará llegar hasta aquí. En este de Vicente Gallego, los más o menos diez últimos versos salvan y dan sentida belleza a todo el poema, que de cualquier manera es muy hermoso.
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-                                                Es hermosa esta noche de verano,
                                                  aunque no más hermosa
                                                  que cualquier otra noche de verano.
                                                  Es hermosa esta noche en que estoy solo,
                                                  y fumo, y he dejado
                                                  en penumbra la casa mientras suena
                                                  un dulce y triste blues,
                                                  un blues tan triste y dulce como otros.
                                                  Nada en mí, ni en la noche,ni en la música,
                                                  se diría especial, y sin embargo
                                                  existe algo muy hondo en esas cosas
                                                  que parecen sencillas:
                                                  una extraña grandeza que no acaba
                                                  de ser exaltación, tragedia, paz,
                                                  pero que es todo eso, y es también
                                                  un sentir claramente
                                                  que para que eso ocurra ha sido necesario
                                                  apurar estos años, acumular recuerdos,
                                                  haber ganado
                                                  y haber perdido tantas cosas.
                                                  Para que este piano suene así,
                                                  para temblar así con esta música,
                                                  ha sido necesario
                                                  ir llenándola poco a poco
                                                  de belleza y de daño, ir llenándola
                                                  con nuestra propia vida,
                                                  para que se parezca
                                                  a nuestra propia vida, y suene así:
                                                  tan insignificante
                                                  y tan grande, tan triste, tan hermosa.

                 Vicente Gallego
                  (Poesía 1988-2002)
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5/10/09

Central Park nevado


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         Llueve a cubos y después de dos meses de sequía da un poquito de miedo salir de casa, aunque me gustaría,  porque prefiero aburrirme en cualquier terraza que escribiendo bobadas aquí. El café ya me lo he puesto y bien pudiera estar detrás de una terraza acristalada en esta habitación, con vistas a la ría, que por cierto es una masa gris y compacta algo más oscura que el cielo y que de vez en cuando se ilumina con un relámpago. Así estamos hoy,  por lo que he colgado esta imagen de Nueva York nevado y bello. Para animar un poco estos renglones escritos con pocas ganas.

        Contaré algo con sentido: he leído de un tirón la novela de Javier Cánaves y me ha gustado mucho. Si no lo hubiera sabido de antemano, habría pensado desde el primer capítulo que su autor era un poeta. Como además conozco su poesía, es como si hubiera tenido las claves de una historia que nunca se desvela de todo. Me sorprendió que en un lugar típico de sol y playa,  pueda existir tanta niebla. Tanta confusión en las cabezas de sus protagonistas. Tanta oscuridad... Pero aunque no es una historia luminosa, tiene la luz de la prosa bien escrita y la clara sorpresa de un final inesperado. ¿Acaba bien? Depende. Habría que preguntárselo a su autor. Quizá el final de esta historia sea el principio de otra historia aún más bella.
  
...

4/10/09

Fin de Verano


Cíes en Otoño.
Fotografía: Alberto Taboada Pardo.

*
                                              Se ha terminado ya,
                                              el mes que parecía interminable,
                                              con playas infinitas
                                              y horizontes ardiento con fuego de dragones.
*
                                              Se han marchado las hadas
                                               a mundos de secano
                                               (que a veces tienen ríos).
                                               Y con las hojas secas
                                               lleva el viento las torres que hicimos en el aire.
*
                                               Los pájaros agotan
                                               los frutos del moral antes que el frío
                                               encamine sus alas hacia el sur,
                                               ese sur que es un sueño
                                               desde dónde las aves,
                                               ¡del que sólo las aves!
                                               pueden volver ilesas.
*
                            Chity Taboada Pardo
-      

27/9/09

No entiendo el mundo

    -
       La gente andaba entretenida con el Tomate, Belén Esteban y la escritora frustrada de las mañanas Ana Rosa Quintana, que va de "seria", pero de improviso ha surgido una fotografía con las hijas de José Luis Rodriguez Zapatero vestidas de góticas y algo más feas que su estilosa mamá, como ocurre casi siempre con las adolescentes, y ya tenemos la polémica servida. Pese a los deseos de sus padres de respetar la intimidad de los menores en España, incluida la intimidad de sus hijas, el "Corazón" ha empezado a funcionar incluso en Facebook. El lunes, porque el fin de semana existe una especie de tregua periodística para dejarnos leer Babelia en paz, el lunes repito, estarán todos los contertulios de las TELES opinando si se debe o se puede dejar que las adolescentes se vistan como les venga en gana para asistir a los actos oficiales o simplemente a las galas familiares, como bodas, bautizos, comuniones, etc., etc. Yo no sé si debe ser así; en mi caso  he procurado educar el gusto de mis hijos mientras era tiempo de hacerlo,  para que cuando les llegase la edad de decidir, tuvieran unas pautas claras de comportamiento social. No siempre hemos estado ni estamos de acuerdo, ni en como se visten, ni en como viven,  pero tampoco ha habido grandes fisuras y en todo caso si mucho respeto por sus opiniones.Y desde luego amor, amor, amor. Nada hay más importante.
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        En cuanto a los hijos del Presidente de Gobierno español, sus padres decidirán cómo deben entenderse con ellos. Pero bastantes problemas tenemos en el país, desempleo, inmigración, educación deficiente, corrupción... para preocuparse de la "pecata minuta" de unas niñas que viajaron a Estados Unidos vestidas
 como mejor les pareció, y como parece que peor les pareció a muchos españoles, que son algo más clásicos. Seguro que dentro de unos años, se horrorizarán estas jovencitas cuando se vean en las imágenes de hoy. Suele ocurrir porque el gusto de los adolescentes dura únicamente lo que dura la adolescencia, ó sea, Mikel Jackson aparte, un tiempo muy corto.
   
...

7/9/09

Felicidades para un Poeta

Foto de Alberto Taboada Pardo.
       No estoy muy segura de que sea precisamente el día en que cumplimos años el más adecuado para hacer proyectos de futuro ni marcarnos hitos en nuestras vidas, sobre todo a partir de determinadas edades que en este mundo de Peter Pan son cada vez más tempranas. En esas fechas, uno no suele estar demasiado optimista y las metas que se propone ó son falsas ó son irrealizables ó son desaforadas, depende un poco de las copas que vayan cayendo.
         Desde luego, que si somos un poco afortunados, cumplir años es un regalo que nos hace la vida, pero es verdad que la vida nunca nos da de balde. Menos mal que enseguida olvidamos las tristezas para engancharnos en la primera cuerda de ilusión que pongan ante nuestras narices. Desde que dejamos de creer en los Reyes Magos (no me cuento entre los incrédulos), hemos apostado por cosas tan vaporosas como la fama, el éxito profesional, el amor, Papa Noel......, todas mucho más increíbles que Melchor, Gaspar y Baltasar. Pero aquí  seguimos, en pos de la ilusión nuestra de cada día, sin prisa, sin pausa, sin aliento y sin perder la esperanza. Y algo nos cae, eso seguro.
        Javier Cánaves, por lo que yo sé, has escrito y publicado al menos tres libros de buena poesía. Artículos de diverso tema pero siempre amenos, en prensa, Tienes un Blog muy bueno en Internet. Una hija lindísima, familia que supongo te quiere. Trabajo y una Licenciatura en Derecho por si lo de la literatura no te diera de comer. Además me llegan estupendas noticias de que acaba de salir tu primera novela, que espero leer muy pronto y celebrarla sin duda.
        Miles de amigos te han deseado felicidad. Yo también lo hice y te la reitero ahora. ¡Por favor! Aprovecha para sentirte muy feliz por tener tantas cosas buenas en tu vida. Y si acaso te apetece, o lo consideras necesario, vete al gimnasio, a correr, a jugar al tenis. ¡Pero vete cantando ALELUYAS!
        No sé si este atrevimiento de sexagenaria te parecerá bien. Me gusta lo que escribes y como lo haces y a tenor de ello te creo buena persona. ¿Ves como cada día nos buscamos más cosas en las que creer? ¡Mucha suerte y un abrazo desde Galicia!
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                Chity Taboada Pardo.
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6/9/09

Poesía para una foto


Fotografía:
Alberto Taboada Pardo
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No cartafol da noite,
pecha o sol os derradeiros versos,
aqueles nos que fala do final do vran,
e vaise a durmir ó carón das estrelas.
Acaso Deus
virá silandeiro,
e poñendo na noite una pinga de luz,
deitarase a ler os versos do sol.
..
..
Chity Taboada pardo.
**
***
( Vou ter que facer un cursiño de galego normativizado).